Las MM Agustinas, custodias de La Arrixaca, se marchan de Murcia
Hermanas y hermanos de la Arrixaca despidieron el pasado jueves, día 18 de diciembre 2025, a la pequeña comunidad de religiosas agustinas ante su inminente traslado a Valencia con la asistencia a la Eucaristía celebrada por el Rvdo P. Alejandro y que concluyó con la entrega a las Madres Agustinas de una réplica de Santa María del Arrixaca, como recuerdo y en gratitud por el cuidado con cariño y devoción que durante años han dedicada a la imagen medieval de La Arrixaca, y con la emotiva lectura de nuestra hermana Paquita del texto aquí reproducido:Queridas Hermanas Agustinas:
Con el corazón rebosante de gratitud, elevamos nuestras palabras para agradeceros la luz y la paz que habéis compartido con nosotros. Vuestra presencia, siempre serena y llena de fe, ha sido un faro que nos ha guiado en torno al amor a nuestra querida Virgen del Arrixaca, que nos une y nos fortalece como Hermandad. Cada instante vivido junto a vosotras ha sido un soplo de gracia, un tiempo de comunión espiritual que quedará grabado en nuestra memoria.
Durante tantos años, vuestras oraciones han sido como alas invisibles que han sostenido a nuestra querida Peke, llenando su vida de alegría, paz y bendiciones. Ese amor silencioso, hecho de gestos sencillos y palabras que se elevan al cielo, es un tesoro que guardaremos para siempre en el alma.
Por eso, hoy nos embarga la tristeza. Vuestra marcha deja un vacío inmenso, como cuando se apaga una lámpara en la noche y el silencio se hace más profundo. Nos consuela saber que, aunque lejos, seguiréis siendo parte de nuestra historia, porque la fe no conoce distancias y el amor a la Virgen nos mantiene unidos.
Queremos entregaros una réplica de nuestra Virgen del Arrixaca, como símbolo eterno de unión y fe. Que esta imagen sagrada sea para vosotras un refugio de esperanza, un altar cercano al corazón, donde cada oración se transforme en caricia y cada mirada en encuentro con nuestra Madre. Que al tenerla entre vuestras manos, sintáis que su luz os acompaña y su manto os cobija donde quiera que vayáis.
Gracias por abrirnos vuestras puertas del Monasterio de Agustinas Descalzas de “Corpus Christi”, vuestra casa en Murcia, y vuestro corazón, por enseñarnos que la verdadera grandeza está en la humildad y en la entrega.
Que el Señor y nuestra Madre sigan bendiciendo vuestra vida y vuestra misión, y que cada paso que deis esté iluminado por la luz eterna del Evangelio.
“Haced lo que Él os diga”
La prensa publicó la carta de nuestro Hermano Mayor dedicada a las Agustinas:
Orfandad
Cuando ves que el tiempo transcurre lento, pausado, con la cadencia de lo que está por pasar y que el tiempo es inexorable; siempre es demasiado pronto. La noticia te atenaza con la suavidad de lo que ha de acontecer y anhelas la esperanza de que cambie y que no sea... Pero a veces el destino, las circunstancias, el devenir del tiempo y la falta de nuevos bríos, de renovadas fuerzas y de oraciones con miradas a los cielos, que no llegan; te hace ser consciente de que algo tuyo se pierde, se va; desaparece un hermoso tiempo que llega a su fin y en este momento te quedas solo, medio desvalido; con la sensación de orfandad, de despedida, de un adiós y de un epílogo que se escribe entre el dolor y la dulce sensación melancólica de lo vivido durante siglos, años, días y dulces instantes.
Nos quedamos huérfanos y somos muchos los que perdemos a nuestras Madres, a las Agustinas. Madres de tantos, de muchos, de cuantos hemos llegado a sus rejas tocando la campana del torno. Oír sus dulces voces, con ternura y sosiego, con la cadencia sabia de quien conoce que con el tiempo tranquilo se consigue todo lo que realmente importa. Rezos en silencio, entre atrios, claustros, capillas y patios; quehacer para quienes a ellas acudíamos a contarle penas y dichas, y para poner en sus manos a lo más querido que la historia y las advocaciones nos legaron.
Por eso, junto a muchos más, como la Cofradía de Nuestro P. Jesús, nosotros, los hermanos de Santa María del Arrixaca, nos quedamos a medio camino; ya no estarán sus camareras para que la custodien y siga la leyenda, nunca escrita, de que si está o no entre sus muros la Señora del Arrixaca o está en San Andrés. Ya no sabemos si años vendrán donde Santa María, Señora del Arrixaca, pasará, ente los muros frescos del Monasterio, sus largos veranos entre mimos y oraciones. En unos días nos quedaremos huérfanos y profundamente agradecidos a las madres Fermina, Carmen, a Mercedes y Yulia; y a cuantas otras, ya en siglos pasados, acompañaron y rezaron por Murcia. Queridas Madres Agustinas, que con la paz de Dios vayan, con nuestro cariño queden; y que Dios Nuestro Señor las bendiga allá donde les guíe. Muchas gracias.
Francisco Rivera Amorós.
Hermano Mayor de la Real y Antigua Hermandad de Damas y Caballeros de Santa María del Arrixaca.



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